viernes, 12 de julio de 2013

La tinta en el agua



Pero ahora todo era distinto.Mis amigos en la otra esquina del planeta, mi familia se habia desintegrado y yo no tenia ningun acontecimiento memorable al que rendir honores, salvo que el calendario me certifica que tengo un año más.
Triste prespectiva, que bien mirada, tal vez podria ser una buena ocasión para asentarme en  mi nueva vida.
Una vida inesperada y no elegida, llena de ausencias e incertidumbres.
Una vida que, de pronto, casi de un dia para otro, me habia exigido reinventarme y dar tumbos inciertos.
Como un niño que empieza a andar, solo que con cuatro décadas y media a mis espaldas.
Una edad en la que deberia haber alcanzado una madurez serena, afianzada en la experiencia y la seguridad de lo conquistado a lo largo de los años, pero que a mi sin embargo me habia pillado con el paso cambiado.
Con la autoestima desgarrada, la vulneravilidad a flor de piel y el asqueroso sabor del fracaso en la boca.
Sin expectativas, sin ilusiones.
Dueña de un destino confuso y desorientado, con un futuro tan borroso como la tinta en el agua.


Misión olvido- Maria Dueñas, ha puesto palabras a mi enborronado pensamiento.

2 comentarios:

Ariadna dijo...

Té un punt turbador que s'assembli tant a les nostres realitats.

joan gasull dijo...

En cara que el futur sempre es mostra difícil, has de tirar endavant, mai saps om pots trobar aquell moment que t'omple per tirar endavant. Cosa que sempre val la pena.
Va....espavila que no estàs ni a la meitat, et queden molts anys per fer trontollar la terra que trepitges.
Mentrestant per molts anys....joveneta